SABORES Y MUSICA
Sonando en cada esquina, el son cubano, la guajira, el bolero definen al cubano. Con Buena Vista Social Club, Benny Moré, Pablo Milanés, Silvio Rodríguez, Chucho Valdés o los contemporáneos y jóvenes Buena Fe, desde el momento en que el viajero llega a un Hostel en Cuba, la música empieza a sonar. En La Habana basta con acceder a la “Cartelera”, una publicación con toda la información de los espectáculos musicales en la ciudad. En Vedado, la zona del Hostel Habana Colina, imperdibles las noches en El Gato Tuerto o el club de jazz La Zorra y el Cuervo y El Hurón Azul. También el Habana Café, un bar que está junto al hotel Meliá Cohiba, ofrece muy buenos espectáculos musicales, según la noche, al igual que el Cabaret Turquino, en el Habana Libre. En Miramar, una zona de elegantes caserones donde predominan las embajadas extranjeras, son recomendables la Casa de la Música y, para los enamorados de los boleros, Dos Gardenias. Quienes busquen algo de música más cerca del Hostel Habana Lido, en el casco antiguo, deben tener en cuenta que gran parte de los bares y restuarntes suelen contar con un grupo musical que interpreta música en vivo.
Para bailar sin parar, las discotecas El Chévere, Pico Blanco y La Pampa, todas ellas en Vedado. Cuna de innumerables géneros musicales, Santiago de Cuba es la ciudad de la música cubana. Para los viajeros que se alojen en el Hostel Santiago de Cuba Libertad o en el Hostel Santiago de Cuba San Juan, pueden buscar en La Casa de la Trova, sobre la calle Heredia, o en La Casa de la Música algunos de los mejores espectáculos musicales. Si estás en el Hostel Libertad, uno de los sitios más cercanos es El Patio de los Dos Abuelos, en Plaza de Marte. En un restaurante tradicional o en un paladar (comedor de tipo familiar, restaurante privado), la comida cubana es una sabia mezcla de sabores africanos, platos españoles, productos locales y caribeños y la cocina asiática. Uno de los platos cubanos esenciales es el ajiaco criollo, una especie de guiso que mezcla de las viandas (yuca, plátano, boniato), vegetales y carnes (de vaca o cerdo) con caldo, jugo de limón y ají. Las recetas del ajiaco varían según las regiones en las que se lo cocine. Pero sin dudas el plato más conocido es el de los “moros y cristianos”, una mezcla de arroz con frijoles negros, similar al congrí oriental, excepto que este último lleva judías pintas (porotos). Otro plato típicamente cubano es la “ropa vieja”: carne deshilachada con salsa, plátanos, arroz y frijoles. Y los tostones, plátanos troceados, aplastados y fritos, no faltan en ninguna mesa. Siendo uno de los principales países productores de caña de azúcar, el ron tiene su lugar ganado en la coctelería cubana, de fama internacional. Por qué no empezar entonces con un Cuba libre, con ron blanco y refresco de cola. El Cubanito, el Daiquiri, el Habana Especial y, por supuesto, el Mojito son algunos de los tragos más conocidos de la isla. Esté en La Bodeguita del Medio, en El Floridita, en el bar de algún Hostel de Cuba o acodado en el Malecón, que el viajero levante su copa y brinde por volver. |

En Cuba, la música y la gastronomía están fuertemente enraizadas con los orígenes de la población, sus costumbres y su historia. Son parte de su identidad.
Muy buenos espectáculos en La Casa de la Música (sede Habana Vieja) o la casa de la Trova, un monumento a la improvisación musical. 






